SI LO SÉ… NO VENGO

Publicado: mayo 5, 2013 en TELEVISIÓN
Etiquetas:, , , , , , ,

images

Novedoso por la manera de entregar un premio que, por sí mismo y sin ser original, ya resultaba curioso; este concurso irrumpía las noches de los jueves de 1984 en nuestras casas.

 Un concurso con presentadores, azafatas y actores como tantos otros de la época pero cuyo desarrollo trajo alguna que otra sorpresa.

 2118_46368747271_7299_nEstá demostrado que con poco dinero y algo de imaginación se puede hacer un programa de televisión dinámico, vertiginoso y entretenido. Éste era un concurso que se resolvía en 45 minutos. No hacía falta más. No era necesario dilatar el contenido del programa hasta el aburrimiento. De eso pecan muchos programas hoy en día. La publicidad, benefactora en muchos casos, y el afán de las cadenas de televisión por conseguir el máximo posible de share (cuota o porcentaje de audiencia de un programa) tienen la culpa de la excesiva duración, de un espacio televisivo (siempre me ha gustado este concepto tan retro).

 Este formato era catalán. Cataluña siempre ha generado un modo de crear y hacer televisión más moderna e innovadora que la imperante en el momento. Los 80 fueron una buena década para demostrarlo, y este concurso era una buena muestra de ello.

 La cabecera del programa, un plano fijo sin mas, nos mostraba los nombres de los hacedores del programa donde el concursante (el “osado” concursante) formaba parte de esos créditos iniciales.

 1798563503_9178d4f584_mEn su primera etapa, el concurso estaba presentado por Virginia Mataix, una cara fresca en televisión, y Jordi Hurtado que acompañaba al concursante en el desarrollo de las pruebas. La dinámica del concurso era sencilla. El concursante optaba  a un viaje cuyo destino final lo marcaba la cantidad de kilómetros conseguidos en la resolución positiva de las pruebas a las que se sometía el concursante. Dos partes. 12 minutos de duración cada una. La primera parte constaba de diez pruebas (que equivalían a 1000 km cada una si se resolvía satisfactoriamente) y quince preguntas cuyo acierto suponía 10.000 pesetas cada una. La segunda parte repetía la misma dinámica hasta resolver la cantidad de kilómetros y dinero que conseguía el concursante. Así nos lo explicaba Virginia en el primer programa:

 Pasados unos programas, Virginia Mataix resultó ser una muy buena presentadora. Fresca, natural e irradiando una simpatía que contagiaba a los nerviosos concursantes. Nunca entendí por qué copresentaba junto a Jordi el concurso cuando el peso de éste lo podría levar uno sólo. Se lo quedó Jordi. Virginia desapareció, de repente, para dedicarse durante un tiempo a la interpretación.

 Con el paso del tiempo el formato varió ligeramente. Cambios necesarios para mejorar el ritmo y el premio al que optaba el concursante. Se cambió el día de emisión y pasó a la tarde de los domingos. Dos partes. La primera con una duración de 18 minutos y 13 pruebas. Cada prueba equivalía a 2000 km. La segunda parte duraba 5 minutos con 6 pruebas simultaneas y e concursante se jugaba el doble o mitad de lo conseguido en la primera parte. Se añadió una tercera parte donde un panel podía hacer conseguir al concursante hasta 999.000 pesetas.

 El equipo del concurso dio mucho de si. Jordi Hurtado (presentador), Juanjo Cardenal (voz en off) y Sergi Schaaff (creador) continúan hoy, juntos de la mano, haciendo el exitoso concurso Saber y Ganar. Mantienen los mismos parámetros de presupuesto reducido, decorado básico, un rollo “cultureta” que engancha y unas pruebas imaginativas. Ole por ellos.

 22817768Las azafatas del concurso corrieron desigual suerte: Elena, Janine, Jair (me encantaba Jair, prototipo de chica de los 80), Kandji y Kristin. Nunca más se supo de ellas. Bueno, de Elena si. Además de ser la única que repitió en las diferentes etapas del concurso, llegó a hacer películas pornográficas. Impactado quedé la primera vez que vi en el videoclub de mi barrio Sirvienta para todo. Una película de soft porno en la que Elena llegaba a intimar con un plátano. Sí. La llegué a ver. Me pudo el morbo de ver alguien de la televisión en otra faceta que no fuera la de sonreír ante la pantalla. También fue una de las pocas producciones españolas de porno que se hacía en aquella época.Quizás fuese una de las primeras en relacionar el “salir en televisión” con el “sacarle provecho al cuerpo a través del sexo en sus distintas variantes”.

 

Y de Virginia Mataix lo último que se sabe es que escribe una columna en un periódico valenciano. Nada que ver con lo que parecía una prometedora carrera televisiva. Una de tantas, desafortunadamente.

 Si lo sé… no vengo impactó en mi todavía infantil cerebro y me hizo ver que con imaginación te lo puedes pasar muy bien sin necesidad de grandes artilugios. Alguna vez intenté en vano que mis amigos del barrio participaran en mis preparativos caseros del concurso. Nunca pude llevarlo a cabo, pero ¡lo bien que me lo pasaba!.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s