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Edición en dvd de la película

Sexo, juventud, música, estimulantes y un delirio furioso que es Más que amor frenesí. Así rezaba la promoción de esta película. Vamos… sexo, drogas y fiesta. Erigiéndose sin querer (o no) como el referente de una nueva generación, esta película no dejó indiferente. Bueno, a mi no me dejó indiferente, porque ¿existen otras cosas aparte del sexo?.

El local de moda

El local de moda

El momento oportuno y el lugar adecuado. España, 1996. Yo en plena efervescencia nocturna, crápula y abierto a todo. Carne de cañón. Los cines Acteón de Madrid, en todo el centro neurálgico de la marcha que más me atraía, fueron el decorado perfecto para degustar tan excitante plato. Y en compañía de buenos amigos. Un jueves fue el día elegido y al salir eufórico me di de bruces con la no existencia de tantos perfiles como el de los protagonistas de la película ni locales tan bien ambientados como el que acogía a los mismos. Ligera frustración.

 Pero comencemos por el principio. Yo sentadito en la sala a oscuras viendo como, de repente, dos tios (Javier Albalá y Gustavo Salmerón) retozaban por el pasillo de una casa terminando en la ducha dándose por culo con la ayuda del gel de baño. He intentado buscar un eufemismo para tal circunstancia, pero me cuesta. Esto último fue lo que más me impactó. Tras la mantequilla de El último tango en Paris venía el gel de ducha de Más que amor, frenesí. Gran escena. Gran interpretación.

Lo que da de sí una ducha

Lo que da de sí una ducha

 Tras este comienzo tan, tan sorprendente la historia va avanzando. Un grupo de amigas que comparten piso deciden alquilar una cuarta habitación y dan una fiesta en la casa para conseguirlo. La trama más allá no la voy a destripar, para eso teneis wikipedias varias.

Algunos de los protagonistas

Ingrid Rubio, Beatriz Santiago, Liberto Rabal, Cayetana Guillén Cuervo, Javier Manrique y Gustavo Salmerón

Los actores, para todos los gustos. Un experimentado Nancho Novo, un correcto Javier Albalá, un irregular Gustavo Salmerón, un sorprendente Javier Manrique y unos más que prescindibles Liberto Rabal y Juan Diego Botto. Las actrices, mucho más compactas. Una joven y asombrosa Ingrid Rubio como Yeye, la enamorada; un descubrimiento llamado Beatriz Santiago como la ecologista activista; una desaprovechada Cayetana Guillén Cuervo, espléndida como la mala y cínica de la película; una aparición fugaz de Penélope Cruz (ni habla) y un personaje morboso interpretado de manera muy digna por Bibiana Fernández, ya que tiene que dar forma a una proxeneta de hombres, que es lesbiana y se acuesta con jovencitas. Ahí es nada.

Estoy llorando por ti

Estoy llorando por ti

Mención aparte debo hacer de las drag queen que relajan la trama y de qué manera.  Las peripecias en el autobus…¡¡¡Aysss!!! recordando el bonobus…Sólo por eso ya merece la pena. Diva es fresca y natural (¿que coño sería el cocoloco que tanto bebía?), y Dolly y Jackie con su playback del Estoy llorando por ti me ganaron del todo. Una performance que envuelve el desarrollo de una trama de una manera soberbia. Geniales.

Banda sonora de la película

Banda sonora de la película

Arropando este catálogo de personajes jóvenes, modernos y liberales la película despliega una banda sonora espléndida. Sí es cierto que cuando la escuché por primera vez me quedé con la sensación de que faltaba algo. Toda la producción es española y alguna canción incluida en el disco  me chirriaba. Con el tiempo y quizás la nostalgia esa sensación se ha diluido bastante. Tanto la versión maquinera de A quien le importa de manos de La Baker (ahora conocida como Christina Rapado..si, si..la misma) como la versión del Black is Black al final encajan. Y es que el efecto bakalao y máquina todavía estaba presente en las escasas producciones dance nacionales y costó mucho desligarse de esa tendencia. La música de club estaba en pañales todavía en 1996, fecha de estreno de la película, pero se vislumbraba un futuro prometedor. De eso se hacen eco en la banda sonora incluyendo canciones de Spanic, Dj Chus (creador del Night Train de Kadoc, nada más y nada menos que el himno house español por excelencia) o Duke con So in love with you, un clásico dance hasta la fecha.

Siempre de fiesta

Siempre de fiesta

Bueno, quizás mucha información ¿no?. Resumiendo. Albacete, Menkes y Bardem fue el trio de directores que apostó por un cine moderno, actual (de la época, vamos) y con unas temáticas bien diferenciadas del resto de cine español del momento. Originales, atrevidos y con poca suerte. Quizás, esta película fuese la que mejor parada salió de sus producciones conjuntas que tan poco duraron. Ese estilo americanizado donde los personajes vivían en locales industriales, los clubs eran supermodernos y la estética iba un paso por delante de las modas actuales no llegó a cuajar. A mí, si. Reconozco que es un batiburrillo de comedia, intento de drama, frases lapidarias cual sentencias (“la vida es esto, un disparo y se acabó”), acción, amor…y no todo encajaba perfectamente. Más que amor frenesí no soporta bien el paso del tiempo, no se le puede pedir una atemporalidad que no tiene, pero sí es un perfecto reflejo de una época y unas actitudes emergentes de un cierto tipo de personas. Y supuso mi acercamiento al cine español que tan de lado lo tenía. Se podían hacer otras cosas diferentes y esta película lo demostraba. 

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comentarios
  1. Diego dice:

    Hola, llevo muchísimo tiempo buscando la BSO, sabes donde la puedo encontrar? gracias

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